El vampiro que me convirtió en maricón

-Auhhh-
La herida de mi dedo sangraba Él metió mi dedo en su boca
- ¿Te duele? –
- No –

- te pondré mercromina –
- no, no quiero–
Insistió en ponerla y unas gotas cayeron en mi pantalón del uniforme de gala...
No pude contestar sólo obedecer, mientras me desabrochaba la cremallera su mirada cambió, ya no me miraba como antes, sus ojos se entornaban, y sus labios se entreabrían, mis pantalones se deslizaron y una erección se intuía bajo mis calzoncillos blancos de algodón que tanto le gustaba comprar a mi madre… extendí la mano y le di los pantalones el los recibió sin quitar la vista de mi entrepierna...
- Veo que ya no eres un niño –
- … -
- ¿Alguna vez te has tocado? –
- … -
Comenzó a acercarse me cogió de la barbilla…
- ¿quieres ver como se hace? –
En ese momento lo supe, me di cuenta por que iba desde hacia tres años a ese campamento que aborrecía, por que me apunté a natación, por que en la oscuridad de la noche cuando todos dormían me levantaba e iba al baño con la esperanza de que él estuviera de guardia y me encontrara
- si quiero –
Armando fue el vampiro que me mordió, el que despertó mi deseo, mi sexo, mis ganas... Mordió mi yugular e insertó ese veneno tan lascivo, me enseñó, me desvirgó, adoctrinó mis sentidos…

Quiero ser el efebo, de un semidiós, vivir con él, tan solo para el, y recordar, que es el hijo de un dios que ha querido hacerme el mejor regalo de amor.
En la esperanza me quedé, pero de él me lleve el orgullo de conocer como soy.










ser_anonimo dijo
tengo hematomas simbólicos de todos los colores ...
24 Julio 2007 | 02:28 PM